Wednesday, July 21, 2004

Lecciones de la entrevista

Has regresado de la entrevista, y una vez más no tienes la visa. Antes de comenzar a desearle al cónsul que nunca haya nacido, debemos de considerar que esto no nos llevará a ninguna parte (al menos no a los Estados Unidos) y que es mejor detenernos a analizar lo que ha pasado. Así, estás son las lecciones que debemos aprender:
 
1) El pasado cuenta.
El primer error que hemos cometido es asumir que la nueva HISTORIA iba a ser un éxito por sí sola. Si ésta hubiera sido la primera vez que pedías la visa, entonces la HISTORIA hubiera funcionado perfectamente. Sin embargo, hay un pasado de 3 solicitudes, y nunca resolvimos eso… simplemente miramos hacia el futuro sin ver en dónde estábamos pisando. 

La lección a aprender: hay que resolver nuestro pasado antes de resolver nuestro futuro.

 
 
2) El cónsul tiene memoria a corto y largo plazo.
El cónsul es como un ciego: no lo ve todo, pero si lo recuerda todo. Hemos visto que el cónsul efectivamente consulta en su pantalla tu historial, y por tanto lo usará para ver no sólo que digas la verdad, sino porque busca ver si efectivamente has cambiado tu vida de alguna forma para reforzar tus lazos con México. Si considera que sigues en las mismas, no te dará la visa. 

Así, cada palabra que digas cuenta, y la verificará con su memoria. El cónsul está atento a todo, y por tanto tú también debes prestar atención a todo. 

 
3) El cónsul es un cazador de fallas.
El cónsul busca una falla, por lo que la HISTORIA tiene que ser sólida. En ésta ocasión fuimos muy fuertes en la historia del presente, pero nunca nos preocupamos por amarrar el pasado, y ahí fue donde perdimos. 

El cónsul pregunta: ¿Eres soltera? Esto parece una simple pregunta, pero NO lo es: el cónsul está al acecho buscando una falla. El cónsul (con memoria de corto y largo plazo) piensa. “¿Soltera? ¡Pero hace dos años me dijo que se iba de luna de miel!”. 

Así, el cónsul esta listo para el golpe final. El cónsul sospecha, por lo que quiere una explicación adecuada, de otra forma matará a su presa. Nuevamente, esta respuesta será correcta si se ajusta a una HISTORIA, presente y pasada
, que sea sólida.
 
 
4) Reflejar un cambio.
No vale la pena ir por una visa un mes después, porque realmente diría que no has cambiado en nada.

 
Si apareces con el cónsul con la misma historia, dirá que hubo un motivo por el cuál no te dieron la visa en el pasado, y al parecer no has cambiado, por lo que ese motivo no ha desaparecido.
 
Así, la historia debe incluir un cambio que indique que el motivo por el cual no te han dado la visa ha desaparecido. Si crees que no hay motivos para darte la visa y que simplemente el cónsul es un desgraciado, recuerda bien lo que ha pasado en tu entrevista anterior y encontrarás que si hay un motivo.
 
Si a pesar de todo eres terca y sigues creyendo que eres perfectamente elegible, entonces créate un motivo y mételo a tu HISTORIA. Aunque tu seas perfecta, el cónsul cree que tuviste una falla, y la buscará. Y aqui se trata de lo que cree el cónsul, no de lo que tú crees. Por tanto, es importante "ayudarle" al cónsul a que "encuentre" la falla para que pueda cazar si has cambiado o no. Obviamente ya vendrás preparada y con tu respuesta indicarás que efectivamente hubo un cambio.
 
 
5) El error clave.
El cónsul detectó fallas, que lamentablemente fueron mal contestadas. Son respuestas perfectamente razonables, pero no es lo que él quería escuchar. Fue de cacería y se encontró con su presa.
 
Al contestar que seguías andando con tu novio, el cónsul percibió inmediatamente que no había cambiado nada tu vida. Simplemente pensó: "Mmmh, nueva historia, misma persona". Si tenía dudas para negarte la visa, las confirmó rotundamente.
 
De pronto, se pasó de ser una hija de familia, que estudia, a una mujer a punto de casarse, dependiente del marido, y con una relación muy inestable: ya no fuiste de luna de miel, y después de 2 años ¡no te has casado!
 
Así, hay que aprender de estos errores y ¡exterminarlos!
 
 
Conclusiones: La NUEVA historia.
Teniendo en cuenta todo lo aprendido, ¿cómo debe ser la NUEVA historia? Para empezar, debes de terminar con tu pasado.
 
- Al concierto ibas a ir con tu novio y amigos. Ya no andas con tu novio.
- Luego ibas a ir de luna de miel. Nuevamente, ya no andas con tu novio. 
 
Así, si el cónsul pregunta por algo de tu historial, tienes que dar indicativos de que has superado completamente esa etapa en tu vida. Así, la NUEVA historia de tu vida es:

"Voy a Pittsburgh a pasar la Navidad con unos amigos de mis papás. Antes tenía un novio y me trajo muchos problemas. He superado eso, y ahora mis intereses son muy claros: estudiar mi maestría y atender el negocio de mis padres".

Tienes que reflejar que efectivamente existe un cambio muy fuerte, por tanto, en teoría de nada sirve ir un mes después. Tal vez puedas ir una vez que te hayas consolidado en tus estudios, y que "realmente" hayas dado tiempo para superar haber terminado con tu prometido.
 
Puesto que no piensas casarte con Michell por lo pronto, entonces en lugar de superar tu pasado (y efectivamente casarte y de ahí seguir con tu rollo), debes de romper completamente con él. Debes de ser una persona nueva. Debes decirte: "Antes iba por mi novio. Ahora quiero ir por mi."
 
Algunas cosas te podrían dar puntos para hacer más verídica tu historia, aunque no son, para nada, indispensables: 1) Que tus papás tengan visa, 2) Ir a Estados Unidos (a estudiar o trabajar) para así crear un precedente.
 
Estoy seguro que cuando vayas la próxima vez te irá muy bien. Y bueno, de regalo de cumpleaños (y de Navidad, del Día de la Amistad, Día del Niño, Día de Reyes, y demás celebraciones), yo personalmente te voy a invitar tu quinto y último intento. ¡EL BÉISBOL ME FASCINA!

Friday, July 16, 2004

Tips para sacar la visa.

Si has intentado sacar la visa antes, y no lo has conseguido, estos tips te pueden ayudar. La fuente de estos consejos es cientos de pláticas y horas de pensar en el tema, así como mi conocimiento de la cultura estadounidense.

Hay tres pasos básicos, los cuáles se discuten a continuación:
1) CUIDAR TODOS LOS DETALLES, TODOS.
2) AHORA, LA HISTORIA.
3) FINALMENTE, LAS PALABRAS.

1) Cuidar todos los detalles, todos.

Después de varios intentos para obtener una visa a Estados Unidos, aquí pongo algunos tips para obtener tu visa, los cuáles han sido tomados después de cientos de pláticas y horas de estudio:

1) CUIDAR TODOS LOS DETALLES, TODOS.
Seguramente no quieres perder tu visa por una tontería, así que tienes que poner atención a todo.

El llenado de tu solicitud debe ser impecable. Si tu solicitud dice "Pitsburg", en lugar de "Pittsburgh", el cónsul entenderá que eres una persona poco culta y que no sabes ni adonde vas. Así que ojo con los errores de ortografía y con lo que escribes.

También es un tanto importante tu vestimenta. No es cuestión de ir con smoking o con vestido de noche, pero tampoco ir en fachas (¡aunque esto último me ha funcionado a mi!). Hay que tener una imagen que te muestre como la persona que pretendes representar. Si eres un adulto mayor, el cónsul querrá verte vestido como un padre de familia, arraigado en su ciudad, el cuál sólo pretende ir de vacaciones en diciembre con sus hijos. Si eres jóven, tienes que vestir como un estudiante, el cual tiene años por venir en su incipiente carrera, y que seguramente sólo quiere ir de paseo con sus padres. En otras palabras, tu vestimenta tiene que decir: "Esta es una persona hogareña".

Ahora, la actitud. Asume que estás en la casa de Big Brother, por lo que hay cámaras en todos lados viendo lo que haces. Desde cómo hablas, si te ves nerviosa o no, si tienes buenas o malas intenciones, si tienes un objetivo, si caes bien o no, si eres una persona segura, si piensas lo que dices, o si nada más estás ahí por estar ahí. Esto es importante no sólo con el cónsul (cuando estás en el confesionario), sino desde que entras a la embajada (hay que tener la actitud en toda la casa). La actitud es importante con el policía, la persona que te da las formas, la persona que tome tus datos... CON TODO MUNDO. Esto te pondrá en ambiente, y cuando llégues con el cónsul conservar tu actitud positiva y alegre será pan comido.

Ahora al paso 2: la historia

2) Ahora, la historia.

2) AHORA, LA HISTORIA.
Aunque es importante mentir lo menos posible, hay que saber mentir un poco. El truco para mentir bien es la seguridad en uno mismo.

Así que antes de ir a convencer al cónsul con una historia, hay que convencerse a si mismo de que efectivamente tus intenciones son las que dices en tu historia. Para lograr esto, necesitas una historia muy buena, pero lo más apegada a tu realidad.

Historias malas son:
- "Voy de compras". El cónsul dirá que aquí hay también los mismos productos, y podrá interpretarte como una persona o muy creída, o muy independiente. No quieres esto de ninguna forma.

- "Voy a un concierto". El cónsul te verá nuevamente como una persona que se siente mucho, y además poco hogareña. Nuevamente tache.

- "Voy de viaje en mi luna de miel". Nuevamente eres una persona creída, y además la historia suena poco convincente. ¿De viaje en luna de miel? El consúl te dirá que vayas a otro lado de paseo... tal vez a las trajineras.

Siendo así, necesitas una historia que proyecte las siguientes características:
- Persona hogareña y arraigada a la familia.
- Que proyecte tu imagen de persona (si eres un estudiante, que lo refleje; si eres una persona con su propio negocio, que lo muestre también).
- Debe dar un motivo por el que sólo puedes ir a Estados Unidos y no a otro lado. Si dices que vas a esquiar, pues te dirán que te vayas a Canadá o al Popocatépetl.
- No aparecer como una persona pretenciosa o creída.
- Dejar fuera todos los estados más populares (California, Texas, Florida).

La mejor historia que se me ocurre es la siguiente:
"Voy a Pittsburgh a pasar la Navidad con unos amigos de mis papás".

Esta es una historia simple y muy efectiva.

Al decir Pittsburgh denotas que sabes exactamente lo que quieres. Además, vas al norte, no a cualquier cosa de compras. Reflejas tener un nivel cultural superior al de mucha gente.

Como vas con tus papás, denotas que eres familiar y eres cercana a ellos. También implicas que ellos ya tienen sus papeles, así que si ellos no se han quedado por allá, ¿por qué habrías de quedarte tú?

Al decir Navidad, saben que tienes un plan hecho. El plan NO es quedarte. El plan es estar allá de paseo por un breve tiempo. Como vas en Navidad, saben que es precisamente esta época cuando la familia puede reunirse, pues se entiende que en otro mes todos trabajan y no pueden ir juntos.

Así, con esta historia has dado en el clavo con muchos puntos. Como ves, todo es psicología. Ni una palabra más, ni una menos. No hay necesidad de rodeos.

Por ejemplo, la frase "Voy a Pittsburgh a pasar la Navidad con mis papás y unos amigos de ellos" denota que lo pensaste demasiado, y que seguramente estás choreando. Al decir que vas con "unos amigos de mis papás" ya esta implicado que tus papás irán contigo.

Así de simple:
¿A donde vas?
"A Pittsburgh"

¿A qué?
"A pasar la Navidad con unos amigos de mis papás"

-NO HAY MÁS-

Ahora al paso 3: las palabras

3) Finalmente, las palabras.

3) FINALMENTE, LAS PALABRAS.

Finalmente, después de toda nuestra preparación, estamos mano a mano con el cónsul. ¿Cómo enfrentarlo y vencerlo?

La respuesta es ACTITUD. Si te has preparado bien hasta ahora, no debería haber problema. Tus nervios al llegar a la embajada para ahora debieron haber desaparecido en el momento en que te decidiste a tener una actitud positiva y decirle "buenos días" al policía de la entrada.

Puesto que sabes lo que quieres, y mejor aún, sabes cómo obtenerlo, ésta última étapa es la más sencilla: ya tienes tu plan de ataque, ya no hay más decisiones que tomar, simplemente ahora hay que ejecutarlo.

OK, OK... es más fácil decirlo que hacerlo. Pero bueno, lo que hace esto de pedir la visa tan sencillo es que en tu mente debes saber una sola cosa: NO TIENES OTRA OPCIÓN.

Así es, esta es tu única opción de ir a Estados Unidos. No hay más. Otras cosas no han funcionado y no funcionarán. Es el único camino: O LO HACES, O MUERES EN EL INTENTO.

Bien sabemos que lo peor que puede pasar es que nieguen la visa, pero ahí ya hemos estado antes y sabemos lo desagradable que es eso, así que peor no se puede estar. Por tanto, hay que ponerse las pilas y comenzar la mañana con una actitud positiva, desde decirle "buenos días" al policía en la entrada de la embajada.

Y bueno, para lograr esta actitud positiva, se necesita tener una buena línea y no salirse de ella, HAY QUE CONTESTAR RÁPIDA Y CORRECTAMENTE AL CÓNSUL. Por tanto, a continuación un ejemplo de entrevista y sus múltiples variantes:

- ¿A dónde vas?
"A Pittsburgh."

- ¿A qué vas?
"A pasar la Navidad con unos amigos de mis papás."

- ¿De dónde los conocen [i.e., a los amigos]?
"Mi papá los conoció en su trabajo."

- ¿Dónde trabaja tu papá?
"Tiene un negocio de ropa en Guadalajara."
"Tiene un negocio de internet."

- ¿A qué te dedicas?
"Estoy por iniciar mi maestría en administración de negocios. También abrí mi negocio de ropa aqui en el DF."

- ¿En dónde estudias?
"En la Facultad de Administración de la UNAM."

- ¿Has solicitado visa antes?
"Si."

- ¿Por qué crees que te han negado la visa?
"Porque me acababa de graduar y no tenía una fuente sólida de ingreso."

- ¿Tus padres tienen visa?
"Supongo que sí, la están sacando en Guadalajara."

Nótese que las respuestas denotan seguridad. La última pregunta es importante que digas: "SUPONGO que sí". Si mientes y dices que sí tienen visa, ellos pueden checar la base de datos y ver que has mentido. Al decir supongo, denotas seguridad en que tu familia obtendrá también su visa, si no es que ya la tienen.

De hecho, si tienes dudas sobre una pregunta que creas que pueden verificar, dí las palabras mágicas: "¡supongo que sí!".

Eso es todo... lo importante es la actitud: ¡¡El béisbol me fascina!!

Thursday, July 15, 2004

Comentarios finales

He extraído los siguientes comentarios finales del formato de entrega de la visa, los cuáles dan una idea clara de lo que el cónsul busca reafirmar cuando hace la entrevista. Los puntos importantes a considerar son:
 
1) La entrevista es breve pero detallada.
Como ya has llenado tu solicitud, el cónsul sólo hará una o dos preguntas para confirmar los datos que has puesto. Por ejemplo:
 
¿A dónde vas? A Pittsburgh.
¿Quién te acompañará? Mis papás.
¿Cuánto tiempo vas? 2 semanas.
¿En dónde estudias? En la UNAM.
¿Tienes un negocio? Es de mis papás, yo lo atiendo.
¿Cómo conoces a Frank Veltri? Es un amigo de infancia de mi papá.
¿Tus padres tienen visa? Supongo que sí, la están solicitando en Guadalajara.
¿Tienes familiares en Estados Unidos? No.
¿Cómo piensas pagar el viaje? Mis papás lo van a pagar.
¿Por qué te han rechazado la visa antes? Porque estaba terminando la carrera y no tenía empleo. 

 
2) Debes poder explicar y demostrar cómo y cuándo vas a viajar, dónde te piensas quedar, y cómo podrás pagar el viaje.
Esto se refiere a tu HISTORIA.  Viajarás con tus padres en Navidad. Te hospedarás con sus amigos. Ellos (tus padres) pagarán el viaje. Asunto resuelto.
 
Aqui lo que le interesa al cónsul es que demuestres "que es razonable suponer que regresarás a tu lugar de origen una vez terminado el viaje".
 
Puesto que viajas con tus padres, es muy razonable que el cónsul asuma esto. Aún así, puede pedirte documentos para que compruebes que tienes (tanto tú como tus papás) solvencia económica.
 
Aqui es donde podrías explicar que ellos tienen un negocio de ropa, y que tienes los papeles de su sucursal en el DF, que es la que tú atiendes. (Esto, además de cobrar la renta del departamento, si consideras necesario mencionarlo). 

Es importante que recuérdes estos dos pasos para la entrevista. El cónsul no quiere choro (tiene cientos de personas que atender al día). A una pregunta explícita, contesta rápida y brevemente. El sólo quiere confirmar que lo que has escrito sea cierto o no. 

Si tiene dudas, puede pedirte papeles. Si cree que definitivamente tu historia no vale la pena, ni siquiera te los pedirá. Si das la respuesta correcta, ¡te dará tu visa y listo!

Toma en cuenta que el cónsul hará UNA O DOS PREGUNTAS. Contesta segura de tí misma y sé concisa. Esta historia es  historia, de nadie más, por lo que puedes contestar con absoluta verdad a todas la preguntas que te hagan.
 
Imagínate que efectivamente estás llevando un diplomado o maestría en administración. Imagina que realmente piensas visitar amigos en Pittsburgh. Imagina que realmente vas a ir con toda tu familia. Imagina que realmente atiendes el negocio de tus padres.
 
Bien sabemos que salvo una o dos palabras todo esto es verdad. Así que todo va a salir bien y mañana tendrás tu visa.